Cuando se habla de "la filosofía de las artes marciales", casi nunca se aclara a qué se refieren. Se repiten frases y conceptos generales, pero nadie explica nada concreto. Y esto pasa porque no existe algo así como "la filosofía de las artes marciales."
1. El término es demasiado amplio, y no queda claro cuántas o cuáles artes marciales incluye. Incluso si pensamos solo en algunas artes chinas o japonesas, hay estilos con ideas opuestas, que tampoco encajarían en una "filosofía" común.
2. Las artes marciales, son técnicas y estrategias de combate. Algunas son más ceremoniales, otras no, pero ninguna incluye una filosofía propia ni un sistema de creencias.
3. Las creencias y las ideas filosóficas las ponen las personas que enseñan o practican esas técnicas, no las artes en sí. Por ejemplo, había samuráis que seguían ritos shintoístas, otros que eran budistas, incluso algunos cristianos. Y también hubo samuráis que no creían en nada.
Lo que sí hay, y hubo, es una educación muy marcada en Japón y China, basada en tres corrientes principales: confucianismo, budismo y taoísmo. La mezcla de estas ideas creó algo así como un código de conducta, que en su momento influenció el bujutsu (Japón) y el wushu (China), y de ahí viene la famosa y errónea "filosofía de las artes marciales."
Suena atractivo como título, pero es engañoso. Hay cientos de artes marciales en Oriente, en distintos países, ciudades y pueblos, y cada uno tiene sus propias creencias y códigos de conducta. Incluso hay estilos creados por musulmanes, que no verían bien que los confundieran con taoístas, por ejemplo.
Otra cosa es que muchas veces se menciona esta “filosofía marcial” sin que realmente se estudien esas ideas. Normalmente ni siquiera se relacionan con el arte marcial en sí, y la práctica queda como una cosa separada de la vida.
Entonces, ¿qué es la “filosofía de las artes marciales”? La misma pregunta ya tiene un problema, porque cada arte es distinto y dentro de un mismo arte hay creencias y principios diferentes. Por ejemplo, el aikido de Tissier y el de Tohei tienen raíces en común, pero difieren tanto en sus objetivos y forma de entrenamiento que no comparten la misma filosofía.
Así que la "filosofía de las artes marciales" debería cambiar según el arte, el estilo y el instructor. Pero en este mundo tan estandarizado es más fácil clonar alumnos, que no pregunten ni sepan, pero que paguen la cuota mensual.
En próximos posts, voy a explicar cada una de estas filosofías.
Gracias por leer.
César G. Monteghirfo

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